jueves, 25 de febrero de 2016

EL huracán del deseo según Guilles Deleuze.



Vivir es liberarse de las abstracciones , por eso el lenguaje no nos sirve si utilizamos la lógica del predicado y del sujeto como respuesta a la clasificación que nos hacemos de las cosas y las palabras. Deleuze habla de los actos y de la acción como arte de vivir contra la imbecilidad y la vulgaridad , por eso conviene desaparecer, experimentar, y invertarse. 

La vida es movimiento de acontecimientos , de convertirse en nómada, de practicar el nomadismo, de no abandonar la vida o el territorio vital sino de moverse , de caminar , de practicar el cambio permanente sin abandonar espacio y territorio. 
Así se trata de borrar lo fijo, lo estático, los contornos definidos con nuestro ser y nuestra identidad, para relacionarnos para establecer circuitos y actos como aconteceres permanentes para convertirnos en múltiples y diversos huyendo de las identidades como unidad. Vivir es volvernos invisibles , imperceptibles, impersonales para ser mundo, realidad ..  entre movimiento, para eso conviene ser sobrios y cultivar una cierta ascésis , olvidarse del yo narcicista y de su lógica , así no tendremos nada que escondernos. 
No podemos reducir la experiencia a lo que se nos da como conocido socialmente se trata pues de probar , de sentir, como parte de un crecimiento y de una alegría, una y otra se interrelacionan. Así el acontecimiento es algo que tiene lugar entre dos cosas, 

Este acontecer es un proceso de deseo ...  así en el amor y la amistad tenemos algo en común con el otro pero no ideas sino signos prelingüísticos , o sea, de gestos , de movimientos, de sensibilidades ..y esto precisamente nos vuelve cómplices del otro y de la vida en común. La vida es una forma de potencia no es algo fijo y dado sino algo en constante acontecer, movimiento, de crecimiento pero sin enraizarse en nada ni en nadie , en sentido horizontal como la hierba y relacional. No hay barreras en esta manera de vivir horizontalmente de experimentar un deseo de conectarse sin plantarse sin enraizar como un árbol hacia el sentido vertical. La vida circula y hay que vivir como un huracán movido por el deseo , el impulso, las conexiones productivas, es un viaje, un movimiento sin territorio , no se trata de cambiar los amantes, los domicilios, los paisajes, los pisos que habitamos, se trata de conectar nuevos territorios para invadirlos con lo que uno vive.Delirar en el fondo es desear algo ..

No es mejor no desear aunque lo pensemos así , no es un moverse hacia algo que no tenemos , hacia una falta, carencia, y el deseo no seria pues la necesidad de satisfacer algo que nos falta.. si pensamos esto el deseo se relaciona al objeto en función de nuestro agrado o desagrado , a su naturaleza buena o mala  pero en Deleuze el deseo es producción , se desea un conjunto , una determinada manera de relacionarnos , o sea al desear producimos o fabricamos conjuntos .. , así el deseo es una disposición , un acto de colocar, de construcción , de elementos que forman un conjunto. Se desea pués no el objeto sino todo aquello que acompaña esa acción con relación al mundo.Lo más difícil es desear más que conseguir aquello que deseamos. Lo que resulta pues difícil es desear porque implica la construcción misma del deseo, pensar en que mundo deseamos, que disposición , ..  así el deseo es plenitud, alegría, potencia de crecer, de conquista.

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