sábado, 28 de junio de 2014

LOS INMORALISTAS LIBRES.


A quienes creen  que somos odiados pero  en el fondo nos ofrecen razones para amarnos. 

La palabra "fariseo" designa en teología aquellos que siguen la ley y que la cumplen al pie de la letra. El fariseo piensa el poder desde la norma y la prescripción. Pero en su uso popular el fariseo es el hipócrita, el que miente, el que no se enfrenta con la verdad y con la autenticidad.  
En el antiguo testamento Jesús ejemplifica que el fariseísmo no es una buena respuesta para Dios y para el hombre. Precisamente porque no compromete con la verdad , todo lo contrario esconde bajo la escenografía de la ley y la justicia la apariencia de autenticidad. Hoy el fariseo se pasea por nuestra sociedad transparente tal como Byung-Chul Han sostiene. Parece que ser auténtico requiera participar de esta lógica del sistema. Nadie está dispuesto a escuchar del otro algo que incomode porque no se sabe vivir dentro del error. Nuestro sistema no se equivoca y nosotros no erramos. Alguien sostiene así , bajo esa apariencia de la mal llamada gestión de las emociones- que podemos desautorizar todo y más para justificar que nosotros podemos aplicar el peso de nuestra ley. 

Hoy nuestra sociedad se acerca cada vez más a la actitud del fariseo que no escucha , no atiende , no quiere oír , no quiere ver sin embargo desea controlarlo todo, quiere vigilar todo. Sin embargo es una voluntad sin más deseo que afirmar que no hay nada negativo ni nada opaco, ni nada ajeno o extraño , ni nada que se parezca a un enemigo a batir. 
No se acepta el error, ni se acepta la crítica, ni se acepta la verdad. Puesto que la única autenticidad que permanece es la que se difunde como apariencia de verdad. No se esta dispuesto a escuchar lo que no conviene, ni se está dispuesto a hablar de lo que cause algún ápice de dolor o tristeza. 

En este modelo social la estética y las formas dominan por encima de la ética. El protocolo produce para la masa un espectáculo perfecto puesto que alcanza fácilmente el corazón de las emociones. El individuo escucha lo que le llega al corazón y desoye todo aquello que no le conviene decir. El deber se convierte en poder , y a la razón se le somete el hábito del corazón. "Di todo lo que piensas pero no me hagas daño que te denunciaré " -exclamamos ... Los medios televisivos se encargan de difundir esta idea de "una carta para ti" o "hermano mayor" o "salvados" donde ser auténtico significa hablar sin pensar...
Este fenómeno parece que se extiende en las redes y en los ámbitos sociales cuestionando la propia autoridad y todas sus instituciones. Sin embargo esta aparente crítica olvida que la moralidad bien se encarga de confundirnos con eso de ser libres y eso de sentirnos dentro de un mundo tolerante. 

En una época como la nuestra sorprende que se escriba tanto sobre el amor. En diferentes ámbitos -filosofía,psicología,psiquiatría , neurociencia, literatura,- insisten en la fragilidad del deseo y de la voluntad. Porque en el fondo este tema convertido en mercancía nos sirve para hablar sobre lo que nos pasa y ocurre socialmente. Frente a la falta de compromiso , frente a una idea de la libertad encorsetada y caprichosa planea un  uso y desuso  trivial -líquido -  de las relaciones humanas . 
Se trata pues de mercantilizar nuestras formas de vida como mecanismos reguladores de nuestra existencia. Eso quiere decir que de la misma manera que podemos aprender a hacer un pastel de manzana siguiendo las instrucciones de un manual , podemos aprender a amar o comunicar nuestros sentimientos y así con casi todo . De ahí que parezca que la única competencia la encontramos con nosotros mismos. Se trata pues de encontrar ese desacato a la ley y al yo como espíritu de la ley misma , que nos atraviesa para someternos a la infamia de una razón instrumental y desautorizada. Ya no sirve , solamente, educarnos para ser mejores se trata de dejar de aprender a serlo. Se comete con total impunidad actos contra todo aquello que represente dejar de vivir y respirar mecánicamente el sistema. 
Hay tres hechos que son los que nos pueden llevar a esta reflexión : el primero de ellos tiene que ver con desprenderse del yo . Hoy la relación con el tiempo precisamente nos obliga a estar ocupados en nuestro yo y desatender aquello distinto a nuestro único interés individual. Nadie quiere gastar algo de su tiempo si no resulta a cambio de algún provecho, alguna transacción personal que le produzca beneficio personal. ¿Para qué sirve esto o aquello preguntan los adolescentes ? EL uso hace el valor y convierte el acto en mercancía de compraventa.Mi yo es mi producto exclusivo que he de vender y han de comprar. La escuela se convierte así en un mercado de compra/venta para dar lugar a las oportunidades. La relación es comercial, se establece el contrato con el yo.  
En segundo lugar existe una "escenografía del yo" que promueve el individuo más allá de su persona para publicitarse frente a los demás. "Yo soy yo , y mis circunstancias" implica ahora más que nunca que uno puede controlar esas situaciones donde publicitarse con su yo . Llámese redes sociales, actos públicos, ....Por eso el refugio de una realidad que se nos diseña se refugia el yo en la virtualidad del mundo donde sólo existe el "Me gusta" sin dar otra opción contraria. El envoltorio del yo se neurotiza y así se convierte en médico-paciente a la vez. El coach del yo se auto-expone a descubrirse como alguien que hay que difundir y promover. El avatar se impone a nuestra fotografía carnet. La realidad única es la no-realidad porque no la hay más que aquella que nos definen en las series como "breaking-bad" o " Lost" ..Los bestsellers como "Juegos del hambre" o "Divergentes" con sus sagas permiten recrear ese mundo de valores . 

Y en tercer lugar este yo "selfie" se convierte en un Narciso que sólo se reconoce a sí mismo como alguien por quien hay que estar y hay que cuidar. El mito convierte a este sujeto de voluntad en un individuo endiosado y autocomplaciente que se observa a toda hora para reconocerse como único interlocutor de si mismo. Sin embargo recordemos que Narciso acaba sucumbiendo a su propia imagen. Nada hay tan obsesivo como un yo mirón y autocomplaciente. La super protección paterna-materna se convierte en una forma de control disciplinario y a la vez en una forma de posesión del yo. "Hazme esto, hazme lo otro, cuídame con esto, cuídame con lo otro, ..." El amor así entendido se difunde públicamente para que los demás lo entiendan.

Por eso -volviendo a la figura del fariseo- quien sabe desprenderse de la verdad no teme la cólera ni la ira de los dioses. ¿Quien teme a los dioses hoy ? 
En un momento que los pasos que se dan no son simple anécdota , resulta importante no dejarse sorprender por    los mecanismos e instrumentos sociales  que quieren servir  para ejemplificar y normativizar aquello que nos pasa. ¿Cómo defender las competencias sociales hoy ? Demostrando que los resultados son buenos y que estamos por la labor. 

La tarea del encantador de serpientes , que hace tiempo abandonó el disfraz de flautista de Hamelín, permite domesticar las masas sociales para distraer la atención. Conviene pues ser odiado, conviene pues ser señalado como individuo delictivo ..puesto que amar el antisistema no deja de ser un snobismo de la nueva moral de salvación.  Si vivimos en una época muy inmoral y por eso nos dictan más profilácticos para nuestras relaciones humanas. Dictaminar, diagnosticar , ... 

El hombre libre es inmoral dirá Nietzsche en su obra "Aurora" o sobre los prejuicios morales... , Una afirmación como esta se instala así en ir contra ese uso establecido de la tradición,la costumbre y la moral .. 

Si en los años noventa se educaba y se promovía la idea de "seguir siendo lo que somos" sin cambiar lo esencialmente propio; ahora se trata de transformarlo todo para no cambiar nada. ¿Para qué voy a cambiar ? 

Así el hombre de moral es el hombre de ley , el fariseo, el que aplaude las gracias del rey y señor, la de quien sonríe cada mañana a su yo publicitario. No hay que dejar de opinar ..pero olvidemos que la opinión es una simple voltereta de la moral. 

La ciencia de la estadística permite configurar el espacio ideal para determinar en el ahora aquello por lo que estamos dispuestos a rendir.

La crueldad se convierte así en el mayor goce dela comunidad a través de la escenografía del espectáculo. Sentirse "happy" ofrece la posibilidad de convertir con la propia mirada la ocasión para que uno mismo actúe cruelmente. ¿Dónde cabe pues la pregunta de Camus sobre el poder ser feliz en una realidad-virtualidad como esta que vivimos?  EL empresario y el director gozan con el sufrimiento y padecimiento de sus víctimas. La crueldad queda institucionalizada como si se tratara de una lección de historia natural . El arácnido se acerca a su presa la insignificante mosca para devorarla prácticamente sin tocarla.ESo es el miedo y el pavor que paraliza. El placer del documental nos deleita con las imágenes. No temamos pues está el plagicida para solucionarnos la amenaza. 

En esta historia de ruido compartimos una mirada propia que se autoexcluye y se cuenta a si misma como si fuera única cuando representa todo lo contrario. 

Quizás sentirse atravesado con esa mirada cruel del odio de la masa permite encontrarse en el lado de los inmoralistas. Y eso creo que me gusta. 

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