martes, 24 de septiembre de 2013

SIMONE DE BEAUVOIR Y LA CEREMONIA DEL ADIÓS



Una reflexión sobre el compromiso de los intelectuales de izquierdas la podemos encontrar en este libro que la compañera de Jean Paul Sartre le escribió después de morir en el 1978. La reflexión que el propio filósofo existencialista hizo en sus últimos años creo que permite vincular la cuestión con algunas reflexiones que últimamente en los medios de comunicación se han presentado. Hace poco leía un artículo de Felix Ovejero al respecto y me parecía que esa distinción entre el rol social y la virtud pública que parece que se debería mostrar y por otra parte  la realidad misma no se encuentran muy acordes. Parece que la ética y la política se den la mano en los espacios publicitarios para que ciertas personas puedan expresar sus ideas de manera que el compromiso no se consolida si no se hace desde la responsabilidad del pensador. Ir más allá del relato que dibuja la realidad presentada parecería que empeora la vida pública tal como parece sostener Ovejero. 
Lo que Beauvoir parece dibujar en esta obra es un Sartre humano que tiene sus contradicciones y que se permite dudar de su papel como disidente y de liderar las masas contra la casta dominante. 

Hoy la filosofía parece que nos dice adiós de las aulas y que el compromiso social que la sociedad ha decidido tomar no juega en el mismo bando. Sartre hablaba de esos intereses ideológicos que le exigían pensar contra uno mismo. He aquí una cuestión interesante a debatir dentro de la clase profesional de profesores que impartimos la materia de filosofía. Pensar contra uno mismo puede que nos de argumentos para reconocer que alguna falta de lucha interna nos ha llevado a ese adiós final. En este sentido la responsabilidad exige ciertos compromisos políticos y educativos como parte de un mismo colectivo y de una misma disciplina. 
Pero volviendo al tema de Sartre  y ese papel que debe jugar quien tiene la palabra como un don para publicar sus razones y sinrazones no debería estar reñido con la realidad. Más allá del corporativismo de la clase docente si resulta necesario exigir con valentía argumentos en favor que lo que se dice se haga.
Sartre en los acontecimientos del mayo de 1968 se cuestiono ese papel como pequeños burgueses que tenemos dentro de una sociedad acomodada que nos permite vivir cubriéndonos las espaldas frente a la oligarquía dominante. ¿Cómo desgranar la universalidad del saber y el particularismo de la clase dominante? "Europa" de Rosellini es una película que intenta dar respuesta a esta pregunta apostando más allá del compromiso ético y político .... y si piensan en el final sabrán porque lo digo. 

Sartre en "Le Cause du Peuple" o J'Accuse  intenta hablar de esta unidad entre el pueblo , la sociedad civil y los intelectuales pero no lo consigue. A sus  67 años se produce las manifestaciones en el Barrio latino que obligan a parar el proceso policial contra uno de sus impulsores Guiot . 
Para este filósofo el problema era si se escogía la política o la ética , o bien si ambas no eran nada más que una misma cosa......"Si un intelectual elige al pueblo , debe saber que la época de las adhesiones a los manifiestos , la de los tranquilos mítines de protesta o la de los artículos publicados por los periódicos reformistas ha terminado.No tiene que hablar, sino intentar , por los medios que están a su disposición , dar la palabra al pueblo" -decía frente a un auditorio suizo que escuchaba su conferencia sobre la represión en Argelia. 


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