miércoles, 31 de octubre de 2012

Y si se marchita la filosofía


No corren buenos aires y si corren se encuentran enrarecidos y contaminados de radiaciones negativas y de malhumor. Se apodera la estética del diseñar la vida de uno mismo de la poca ética personal y colectiva. Prevalece la forma frente al fondo, la retórica frente al diálogo. 
¿Cómo hacer que la democracia funcione de manera permanente y estable ? Se consigue así que la razón se imponga por la fuerza y que quien más chilla, grita o pelea de forma agresiva tenga la verdad. En educación el modelo social que se impone diseña la producción de la ciudadanía del futuro a base de instrumentalizar el saber y ganar así con el poder del dinero y la razón productiva el fin que se persigue. Ya no importa nada pensar y si hasta ahora lo hacían ahora abandonamos en la decimonònica oratoria de el discurso cansino motivos para cansar el personal y colgar el cartel de cerrado por vacaciones. 
Los nuevos planes para une Europa del futuro no contemplan más que un modelo privado, un modelo excluyente, un modelo segregacionista , un modelo intervencionista. 
Hay muchas razones para que no se prevea la materia de ética o de ciudadanía para el curso que viene y se suprima la filosofía de los nuevos planes de estudio en selectividad para los próximos años. El fantasma del idiota moral como ese individuo inconsciente , sin reflexión, con respuestas automáticas, programadas, virtuales, instantáneas , prevalga hoy más que otros individuos de la especie que deben marchar de este planeta. La caída de la filosofía para las próximas generaciones del currículum pertenece a la realidad de una ruta marcada y trazada por el momento. De un despostismo ilustrado hemos pasado a un despotismo sin ilustrar ...avanzamos hacia un modelo que persigue una vida tranquila, una vida sin convulsiones, una vida patologizada , una vida aséptica que permita alargar la vida vegetativamente años y años... 
Y si se marchita esa filosofía de Hannah Arendt, de Simone Weil, de Michel Foucault, de Immanuel, Kant, de Artur Shopenhauer entonces qué?  Entonces NADA . 

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