lunes, 24 de agosto de 2009

Enemigo público número uno : John Dillinger



El tributo que se hace a Dillinger en esta película llena la pantalla de los cliches del cine más comercial de Hollywood. Sonido estridente de las ráfagas de las ametralladoras, disparos a bocajarro, besos pasionales pero insulsos y lihgts , chico guapo a por chica guapa, el tópico étnico con el amor indígena, amigos traidores, etc etc. Incluso la escena final toda ella se encuentra llena de momentos que dejan un cierto desazón a quienes creemos que el mito Dillinger no es sólo una vida en la pantalla. Avanzando más nos encontramos también con los tópicos de la prostituta rumana immigrante a punto de ser repratriada a su país , el refugio en la prostitución como lugar del sinsabor de los delincuentes, y una escena muy rompedora despúes del glamour de todo el resto con una violencia desmesurada hacía la protagonista que obliga a apartar la vista. En general poca filosofia en el personaje . Carpe diem parece decir a lo largo de todo el film pero sin apostar claramente a desarrollar esta filosofia postsocrática. Vivir el momento obliga a no tener miedo de nada ni de nadie pero sin embargo esto conviene saberse contar.
Dillinger representado por el actor Jonny Deep se situa más allá del bien y del mal. Vivir el presente y garantizar que siempre los malos son los bancos, los poderosos , las autoridades que legalilzan la corrupción y permiten el crimen y la estafa organizada. Al otro lado una historia de un hombre contra el Estado , contra las instituciones en tiempos de crisis, en tiempos de recesión , en los años duros de la caida de los valores y la bolsa. Siempre quien paga el pato : la clase obrera y trabajadora , poco presente en la película . Dillinger representa en este sentido el mito o legenda que permite hacer pensar al espectador sobre los tiempos que vivimos. Por lo demás un producto del cine comercial sin pretensiones para una tarde o noche entretenida.