viernes, 4 de abril de 2008

El instante




Se parecia a alguien.Ahora era diferente de todo lo vivido anteriormente.No recordaba sin embargo ese alguien. Rondaba por su cabezita ideas perversas que le replicaban dejate , dejate, dejate llevar por el instante. Eso mismo penso cuando se abalanzó hacia ella sin previo aviso. La rodeó con sus brazos como si fuera el encuentro de su terrible ansiedad por atravesar el límite. Luego ni una palabra para que el gesto se le impusiera sólo.Sin excusas.El poder del instante se fue adueñando de lo simbólico imaginario. Tantas veces había pensado en ello. Ahora ella era ya parte de su ello, de su instante. Cayó abatido por el peso de su sinrazón impulsiva y primaria. Por eso sobraba todo, absolutamente todo incluso el propio instante que ahora era por fin suyo. Bueno de ambos al descubrir al poco que ella seguia con la mirada cada movimiento de sus manos, de sus brazos, de su cuerpo. Caído desde la oscuridad del lugar que los había precipitado se fueron dejando transportar por los segundo,los minutos , las horas.... El instante se convertía poco a poco. Era eternidad. Eso que encontraba en sus sueños constituía el apoyo directo a sus teorias.Un juego de azar, un voluptuoso movimiento de balbuceos. Sus ideas transcribían enlazadas las galeradas de un borrador literario que daba espacio para no detenerse. Todo era la sucesión de un relato lleno de particularidades que biográficamente se correspondía con la propia historia. El instante se había apropiado de su biografía. Ya no era entonces una simplicidad arcaica y onírica que se repetía metido en sus cavilaciones diarias. Ella ya vivía en sus instantes y esos le pertenecían realmente. Por eso dejó que se fuese diluyendo lo que sabía ya en sus momentos.... La vida de uno está hecha de pequeños instantes , sólo de pequeños pero eternos instantes...

1 comentario:

Muriel dijo...

Las pequeñas cosas que unidas hacen un TODO.